Artista invitado de hoy: Émile Zola
La civilización no alcanzará su perfección hasta que la última piedra de la última iglesia caiga sobre el último sacerdote.
Artista invitado de hoy: Émile Zola
La civilización no alcanzará su perfección hasta que la última piedra de la última iglesia caiga sobre el último sacerdote.
Artista invitado de hoy: H. L. Mencken
Nunca nadie ha fomentado tanto la liberación de la mente humana como esos alegres muchachos que han arrojado gatos muertos en los santuarios y luego se han ido de juerga por los caminos del mundo, demostrando a todos los hombres que la duda, después de todo, era fundada, que el poder del dios del santuario tenía un límite y que por lo tanto era un fraude.
- Y bien, ¿cuáles son tus propósitos para este nuevo año?
- No hacerme ningún propósito de año nuevo.
- …
- …
- Supongo que sabrás que ir en contra de la moda es también una moda.
- …
- …una viejísima.
joma y un servidor.
Feliz año.
Oiga, doctor,
devuélvame mi depresión,
¿no ve que los amigos se apartan de mí?
dicen que no se puede consentir
esa sonrisa idiota.
Oiga, doctor,
que no escribo una nota
desde que soy feliz.[...]
Oiga, doctor,
devuélvame mi fracaso,
¿no ve que yo cantaba a la marginación?
devuélvame mi odio y mi pasión,
doctor, hágame caso,
quiero volver
a ser aquel payaso
con alas en los pies.
Para los que gustan más del frío que del calor.
Para los que no soportan una sonrisa complaciente en la cara de un imbécil.
Para los que la verdad sólo se puede decir de la forma más descarnada posible.
Porque la melancolía es un sentimiento precioso seguiré siendo un payaso con alas en los pies.
En 1931, con el nazismo cobrando importancia en Alemania, se publicó un libro en contra del físico Albert Einstein debido a su origen judío. El libro en cuestión, “Cien autores en contra de Einstein“ contenía las opiniones de 100 autores en contra del científico.
Durante una entrevista posterior, cuando le preguntaron su opinión acerca de este hecho, contestó:
- Si estuviera equivocado sólo haría falta uno.
No dejes que termine el día sin haber crecido un poco,
sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños.
No te dejes vencer por el desaliento.
No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte,
que es casi un deber.
No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario.
No dejes de creer que las palabras y las poesías
sí pueden cambiar el mundo.
Pase lo que pase nuestra esencia está intacta.
Somos seres llenos de pasión.
La vida es desierto y oasis.
Nos derriba, nos lastima,
nos enseña,
nos convierte en protagonistas
de nuestra propia historia.
Aunque el viento sople en contra,
la poderosa obra continúa:
Tú puedes aportar una estrofa.
No dejes nunca de soñar,
porque en sueños es libre el hombre.
No caigas en el peor de los errores:
el silencio.
La mayoría vive en un silencio espantoso.
No te resignes.
Huye.
“Emito mis alaridos por los techos de este mundo”,
dice el poeta.
Valora la belleza de las cosas simples.
Se puede hacer bella poesía sobre pequeñas cosas,
pero no podemos remar en contra de nosotros mismos.
Eso transforma la vida en un infierno.
Disfruta del pánico que te provoca
tener la vida por delante.
Vívela intensamente,
sin mediocridad.
Piensa que en ti está el futuro
y encara la tarea con orgullo y sin miedo.
Aprende de quienes puedan enseñarte.
Las experiencias de quienes nos precedieron
de nuestros “poetas muertos”,
te ayudan a caminar por la vida
La sociedad de hoy somos nosotros
Los “poetas vivos”.
No permitas que la vida te pase a ti sin que la vivas…
Walt Whitman
Pertenezco a esa clase de personas que no cumplen sus promesas. Que nunca dicen “para siempre”.
En el momento en que hago una promesa, estoy viendo delante de mí el preciso instante en que la incumpliré. Pero si insistes, haré la promesa, te convenceré de que esta vez es cierto, de que esta vez será diferente.
Puedes condenarlo, despreciarlo. No importa. En realidad es lo que haces tú, y él, y todo el mundo. La única diferencia es que yo lo sé, lo asumo. Lo siento por no revolcarme en vuestra complaciente hipocresía, pero me resulta molesto.
Quizás no soy una buena persona, puede que tampoco una mala persona. O puede que sí.
Pero… ¿quién eres tú para juzgarme?
Dije que la vida era una broma, no que la broma tuviera gracia.
el Comediante, Watchmen
…y sin embargo, la tiene.