El hombre tembloroso

Ian CurtisUn día como hoy hace 32 años su cuerpo se bamboleaba colgado de una soga mientras sonaba The idiot. Un toque final de humor negro para uno de los hombres que definieron el post-punk.

Ese joven enjuto cuyos bailes espasmódicos y su voz grave encandilaron a Londres tenía sólo 23 años, se llamaba Ian Curtis y era el cantante de Joy Division. Aquejado de epilepsia, reflexivo y tímido escribió sobre la cara más amarga de la desesperación. Esas letras, unidas al potente sonido del bajo de Peter Hook y a su voz de barítono hicieron de Joy Division “el lugar más oscuro de la música” según Bono.

Here are the young men, the weight on their shoulders,
Here are the young men, well where have they been?
We knocked on the doors of Hell’s darker chamber,
Pushed to the limit, we dragged ourselves in,
Watched from the wings as the scenes were replaying,
We saw ourselves now as we never had seen.
Portrayal of the trauma and degeneration,
The sorrows we suffered and never were free.

Decades

MY FRIEND

There was once a very lovely, very frightened girl. She lived alone except for a nameless cat.

¿Qué se puede hacer cuando no hay respuesta a ningún mensaje?, ¿qué, cuando las llamadas se pierden como lágrimas en la lluvia?

Se puede ver Desayuno con diamantes, se puede escuchar a Bowie, se puede en definitiva…

…soñar

We can be Heroes, just for one day
We can be us, just for one day

Perder la juventud

Perdemos la juventud el día que dejamos de ser ácratas; el día que comenzamos a comprender y a disculpar al sistema. Perdemos la juventud el día que dejamos de soñar con el paraíso en la tierra, un paraíso para todos; el día que empezamos a llamar con desprecio “utópicos” a los que siguen soñando; el día que se nos despierte el sentido práctico y entramos en el juego y aceptamos las reglas.

Perdemos la juventud el día que nos levantamos dispuestos a vendernos al mejor postor y al mejor impostor; el día que nos doblemos a la sinrazón de la fuerza y del chantaje. Perdemos la juventud el día que en nuestros cuarenta principales llega al número el dinero; el día que admitimos que todo y todos tenemos un precio; el día que estemos dispuestos a vender cualquier cosa, si no por un plato de lentejas, por unos kilos de papel.

Perdemos la juventud el día que aceptamos al ganador y no damos un duro por una causa perdida. Perdemos la juventud el día que aceptemos que esto es lo que hay, que siempre ha sido así y que no se puede hacer nada para cambiarlo. Perdemos la juventud el día que nos miremos a un espejo y no se nos cae la cara de vergüenza porque hemos perdido la vergüenza. Perdemos la juventud el día que miramos alrededor y sólo vemos lo que puede verse; el día que alargamos la mano y sólo tocamos lo que puede tocarse.

Perdemos la juventud el día que el mundo deja definitivamente de ser mágico.

Jesús Quintero (el Loco de la Colina)

Filosofía palanquil

— Follar no es obligatorio.

— Es un DLC.

 

Manu y un servidor.

Let me whisper in you ear

“you can’t say we never tried” …are you sure?

all your kisses still taste sweet

Realidad

Porque cuando tus héroes son aquellos que no tienen ningún héroe y tus ídolos los que carecen de ellos; tienes que dejar de mirar a los demás desde abajo y mirarte a ti mismo a la cara.

Porque es gratis

Espera; no sigas leyendo, pon banda sonora: King Crimson, Epitaph Ahora si, mucho mejor:

Soñar es gratis. Hacer planes es gratis. Aprovecha.

Conversaciones de 1 de enero. Únicas en su especie, llenas de propósitos, llenas de sueños… ¿que ostias importa que la mayoría se vayan por el desague? Siguen siendo bonitas ahora. Si la realidad es una puta mierda, sueña; con cambiarla o con rebozarte en ella, ¿qué coño importa? Somos jóvenes, cambiemos el mundo.

— quiero ser estrella del rock

— no es más que una imagen.

— no es sólo eso, quiero tener un montón de cosas de las que decir: “No debería haberlo hecho. Pero en su momento me pareció lo que más deseaba en el mundo y volvería a hacerlo las veces que fuera.”

— quiero coger un tren una mañana e irme a París porque me acordé de repente que quería ver la torre infiel.

— entonces, ¿lo hacemos o es sólo que te has emocionado por ser 1 de enero y estar escuchando esa canción?

— lo segundo, sin duda. Pero si ahora digo que lo hago, luego no podré echarme atrás.

— Queda entonces fijado como plan.

Porque sí. Porque siempre has querido ser un bohemio. Porque quieres tener cosas que contar. Porque eres joven y aunque la sociedad lo fomente, no quieres pudrirte en tu sofá un día más (aunque adores tu sofá y tu mantita).  Prefiero arrepentirme de mil cosas que he hecho a arrepentirme de una sola que haya dejado pasar.

Basta ya de miedo. A perderte, a fracasar, a no poder, a que te digan No. Échale cojones a la vida, tírate de cabeza al agua helada.

Borrón y cuenta nueva.

Por eso te diré que te quiero la próxima vez que te mire a la cara, pequerrecha.



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