
El otro día fui al cine a ver la última de Will Smith, Hancock (aunque igual Charlize Theron también tuvo algo que ver). Lo cierto es que no tenía muchas esperanzas en la película, de lo poco que había podido ver en los trailers era bastante flojita quizás con algún punto gracioso, pero he de decir que me ha sorprendido gratamente.
El argumento no destaca demasiado exceptuando quizás la novedad del superhéroe indigente. El tema de sus poderes se explica un poco bastante por encima, y como historia no vale para mucho. Las peleas… creo que todos sabemos que se puede hacer cualquier cosa a base de efectos especiales, es hora de innovar un poco; los hermanos Wachowski ya nos enseñaron lo bien que pueden quedar las peleas a base de efectos especiales, pero The Matrix se estrenó en 1999 y ha llovido desde entonces. ¡Innovación!
Sobre el reparto, Will Smith se siente a gusto en este tipo de papeles y así lo demuestra. Charlize Theron hace una interpretación aceptable luciendo escote en alguna escena y Jason Bateman resulta creíble en un papel bastante típico.
En la película destacan dos partes bastante diferenciadas. La primera, simpática y dinámica que busca entretener y la segunda que parece tener más pretensiones con un resultado bastante peor. Las escenas “profundas” de la segunda parte dejan entrever las grandes lagunas del argumento y lo pilladas que resultan algunas explicaciones.
Aun así las escenas cómicas que son las que más abundan en toda la película resultan divertidas. Otra cosa a destacar son sus 92 minutos de duración (sí, se puede hacer una película en menos de 150 minutos; parece que los directores lo han olvidado), que hacen que la película no se haga pesada y sea muy dinámica.
¿Personalmente?, un bien/notable. Una película para ver sin tener demasiadas expectativas y que resulta divertida, me ha hecho salir con una sonrisa del cine; lo cual considero que no está mal.