Archive for the 'No empecemos a chuparnos demasiado las pollas' Category

Realidad

Porque cuando tus héroes son aquellos que no tienen ningún héroe y tus ídolos los que carecen de ellos; tienes que dejar de mirar a los demás desde abajo y mirarte a ti mismo a la cara.

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Un par de meses más viejos

No actualizo. No escribo.
No es porque no tenga nada sobre lo que escribir (siempre hay cosas sobre las que echar mierda).
No es porque piense que a nadie le va a importar (lo llevo pensando desde el principio de este blog y nunca me ha causado la menor preocupación).

Es porque… (no, es broma; no pienso darte ninguna explicación).

La última entrada es de agosto, desde eso ha llovido bastante (tampoco mucho, que ha sido final de verano y ha hecho bastante bueno la verdad): Muse en Santiago, vosotros un poco más abajo, final de verano, despedidas, tú, universidad, Supertramp, Supersubmarina, el semiregreso del #15.

Últimas películas: Blade Runner (en HD; sientes la ciudad viva en la intro, joder), Casablanca (La Película, con descubrimiento incluído) y un par de Billy Wilder (ese tío era un jodido genio): Testigo de cargo y El crepúsculo de los Dioses (Sunset Boulevard).

Eso es todo por hoy. Manténganse atentos. Seguiremos informando.

Planes de futuro

Voy a ser jugador profesional de poker.

Voy a ganar dinero sentado en una mesa con tapete verde y cartas en las manos.

Voy a basar mis ingresos en 52 figuras impresas y estudios de probabilidad.

Voy a llevar trajes caros.

Voy a ganar 600.000 € en una noche.

Voy a tirarme a modelos de las que no sabre ni su nombre.

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Nadie

Pertenezco a esa clase de personas que no cumplen sus promesas. Que nunca dicen “para siempre”.

En el momento en que hago una promesa, estoy viendo delante de mí el preciso instante en que la incumpliré. Pero si insistes, haré la promesa, te convenceré de que esta vez es cierto, de que esta vez será diferente.

Puedes condenarlo, despreciarlo. No importa. En realidad es lo que haces tú, y él, y todo el mundo. La única diferencia es que yo lo sé, lo asumo. Lo siento por no revolcarme en vuestra complaciente hipocresía, pero me resulta molesto.

Quizás no soy una buena persona, puede que tampoco una mala persona. O puede que sí.

Pero… ¿quién eres tú para juzgarme?

Dije que la vida era una broma, no que la broma tuviera gracia.

el Comediante, Watchmen

…y sin embargo, la tiene.